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La perseción de los bahá'í en Irán |
| COMPROMETIDOS CON UNA VISIÓN INTERNACIONAL, LOS BAHÁ'ÍS
DEMUESTRAN CON SUFRIMIENTO EL VALOR DE SUS CONVICCIONES
A
lo largo del siglo pasado, los bahá'ís de Irán fueron sometidos a persecuciones. En
1979, con el triunfo de la revolución islámica, la persecución se sistematizó. Más de
200 bahá'ís han sido ejecutados o asesinados, varios centenares más han sido
encarcelados y decenas de miles se han visto privados de sus trabajos, pensiones, negocios
y posibilidades de empleo. Todas las estructuras administrativas bahá'ís han sido
prohibidas por el Gobierno. Los lugares sagrados, santuarios y cementerios han sido
confiscados, destruidos o gravemente dañados.
Los 350.000 miembros de la comunidad bahá'í representan la minoría religiosa más
importante del país. Los bahá'ís han padecido opresión por la sola razón de sus
creencias. Hace tiempo que los fundamentalistas islámicos de Irán y de otros lugares ven
la Fe Bahá'í como una amenaza para el Islam, razón por la que tachan de herejes a los
bahá'ís. El clero musulmán se ha sentido especialmente contrariado por el carácter
progresista de la Fe en materia de derechos de la mujer, su principio de libre
investigación de la verdad, y sus planteamientos educativos.
En junio de 1983 las autoridades arrestaron a 10 mujeres y niñas bahá'ís. Los
cargos: impartir clases infantiles sobre la Fe Bahá'í (el equivalente de la catequesis
en los países de tradición cristiana).
Las mujeres se vieron sometidas a malos tratos físicos y mentales con los que se
pretendía forzarlas a abjurar de su Fe (alternativa que siempre les es planteada a los
prisioneros bahá'ís). Sin embargo, al igual que la mayoría de los arrestados en Irán,
no renegaron de sus creencias y, en consecuencia, fueron ejecutadas.
Las protestas internacionales contra la persecución fueron intensas. Miles de
artículos de periódicos de todo el mundo se hicieron eco en sus noticias de la
situación de los bahá'ís de Irán. Destacadas organizaciones internacionales,
incluyendo el Parlamento europeo y otras asambleas legislativas nacionales, aprobaron
resoluciones condenatorias en las que expresaban su preocupación por los bahá'ís
iraníes. Y lo que es más importante, cada año, tanto la Comisión de Naciones Unidas
sobre Derechos Humanos como la Asamblea General, han venido aprobando resoluciones por las
que presionan al Gobierno iraní a que acate los convenios internacionales de derechos
humanos. Dichas resoluciones suelen prestar atención especial a la situación bahá'í.
A comienzos de la década de 1990, como respuesta a este clamor intemacional, ya
habían remitido los aspectos más violentos de la persecución, a pesar de lo cual en
1992 moría asesinado por orden del Gobierno un empresario bahá'í de 50 años. Los
bahá'ís de Irán continúan careciendo de las garantías fundamentales que les permitan
ejercer su libertad de culto. Los esfuerzos internacionales por lograr su emancipación no
cesan.
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" Texto tomado de Los
Bahá'ís, publicación de la Comunidad Internacional Bahá'í ". |
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| Mona Mahmudnizhad, de 17 años
de edad, fue una de las mujeres bahá'ís ejecutadas en Shiraz por el Gobierno iraní el
18 de junio de 1983. Su único delito fue el de mostrarse firme en su creencia en
Bahá'u'lláh. |
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| El número de bahá'is
asesinados en Irán cada año descendió pronunciadamente cuando la Asamblea General de
Naciones Unidas empezó a expresar su preocupación en una serie de resoluciones. |
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