EN LO ALTO DEL MONTE CARMELO SE YERGUE
EL CENTRO ADMINISTRATIVO
DE LA COMUNIDAD MUNDIAL BAHÁ'Í
A ntes de fallecer Bahá'u'lláh indicó que
la sede mundial de la Fe que había fundado había de enclavarse en el área de
Haifa-Akká, situada al norte de lo que actualmente es Israel. La región es el hogar del
corazón espiritual y administrativo de la Fe Bahá'í.
Los restos mortales de Bahá'u'lláh y del Báb se encuentran en esta zona. La cúpula dorada del Mausoleo del
Báb se ubica en las faldas del Monte Carmelo, y el Santuario de Bahá'u'Iláh en Bahjí,
un lugar de las afueras de Akká, situado justo al otro lado de la bahía. Rodeados por
magníficos jardines, estos dos puntos constituyen los dos lugares más sagrados del mundo
bahá'í.
El centro administrativo de la Fe Bahá'í está radicado en Haifa,
concretamente en el Monte Carmelo. A escasa distancia por encima del Mausoleo del Báb, en
la parte superior de un camino arqueado que forma parte de un jardín monumental, se halla
la Sede de la Casa Universal de Justicia, el cuerpo internacional de gobierno de la Fe
Bahá'í Desde este edificio y otros contiguos, un plantel formado por unas 500 personas
procedentes de 50 países administran los asuntos internacionales de la comunidad mundial
Bahá'í.
Desde Haifia, la información se transmite a las comunidades nacionales
bahá'ís; se diseminan las metas y los planes internacionales; se hace seguimiento de los
proyectos de desarrollo económico y social; se recogen y elaboran estadísticas; y se
administran los fondos internacionales. Existe asimismo un edificio de archivos
internacionales, dentro del cual están contenidas las reliquias, escritos y objetos
relacionados con las vidas del Báb, Bahá'u'lláh
y `Abdu'I-Bahá.
A principios de la década de 1990 ha dado comienzo una nueva etapa de
construcción, reflejo de la rápida expansión de la Fe. Los terrenos han sido roturados
para dar paso a una serie de terrazas situadas por encima y por debajo del Mausoleo del
Báb. Idénticas labores han sido emprendidas para acoger a edificios institucionales,
todo ello dentro de un programa que cuenta con un presupuesto superior a 150 millones de
dólares.
Cada año, miles de peregrinos procedentes de todo el mundo acuden a
orar y meditar en los Santuarios. También visitan los lugares sagrados bahá'ís. Estos
peregrinajes reúnen a personas de todas las partes del globo y sirven para dar cohesión
e integración social a la Fe. |