l eje de la vida comunitaria bahá'í gira en torno a la Fiesta de
Diecinueve Dias, un acto en que la comunidad local se reúne para adorar a Dios y celebrar
su convivencia.Cada diecinueve días esta fiesta, abierta a niños y adultos, aspira a
mantener y renovar la unidad de la comunidad local. Si bien su programa se adapta a una
gran variedad de necesidades culturales y sociales, hay tres elementos que nunca están
ausentes: los actos devocionales, la consulta administrative y la camaradería. En calidad
de tal, la Fiesta combina la adoración con el gobierno democrático y la al egría
festiva.
Puede que el uso de la palabra "fiesta" sugiera a algunos lectores la idea de
un gran festín. No hay tal. Aunque la comida y la bebida pueden estar presentes, el
término elude a la "fiesta espiritual" de la adoración, unidad y
compañerismo. Bahá'u'lláh insistió en la importancia de que
hubiese una reunión cada diecinueve días con el fin de "cimentar los
corazanes", incluso si en ella se agasajaba sólo con agua.
Durante el período devocional suelen leerse en voz alta pasajes de los escritos
bahá'ís e incluso, enocasiones, de otras escrituras religiosas. Acto seguido viene una
discusión de asuntos comunitarios donde todos pueden hacer oír su voz, lo que convierte
la Fiesta en un "foro democrático instalado en la raíz misma de la sociedad".
La Fiesta termina con un período de confraternización.